Historia de la cerveza en México

México es una potencia cervecera internacional, actualmente el cuarto productor mundial y primer exportador de cerveza. Conoce cómo se ha desarrollado esta industria desde…

La Conquista

La primera fábrica de cerveza del continente americano se fundó en 1542 en la Ciudad de Nájera. El emperador Carlos V otorgó el permiso a Alonso Herrera, con la condición de enviar a España un tercio de las ganancias derivadas.

A pesar del éxito de la empresa de Alonso Herrera, la producción de cerveza no se desarrollo como se esperaba en la Nueva España, ya que debido al abuso de su consumo, fue sancionada por las autoridades, y además existían varias bebidas prehispánicas parecidas a la cerveza muy arraigadas entre la gente. Bebidas como el zendecho (pulque de maíz), aguardientes, vinos de caña, chinguirito, pozoles, ponches, tepaches , vinos de mezquite, la chicha, la zambumbia y el tesgüino.

La Colonia

Durante esta etapa, el consumo de cerveza fue un poco más considerable, ya que el barón de Humboldt afirmó que en 1802 entraron 71 mil 806 botellas importadas por el puerto de Veracruz.

México Independiente

Posterior a la consumación de Independencia, el gusto por la cerveza ya se había consolidado y surgieron discusiones en el Congreso Legislativo acerca de los derechos exclusivos para producirla por varios grupos. Los ciudadanos ingleses Thomas Gillons y Charles Mairet reclamaron el privilegio; Miguel Ramos Arizpe, quien afirmó que la cerveza ya se fabricaba en Texas y Puebla; y Justino Tuallion, quien dijo que el 12 de febrero de ese mismo año se le había concedido el privilegio exclusivo para establecer una fábrica en la Ciudad de México.

La cerveza de Tuallion era la más popular, se llamaba “del Hospicio de Pobres” porque su fábrica se ubicaba en un local de la calle Revillagigedo, en donde antes estuvo una institución dedicada a los indigentes.

Siglo XIX

El arribo de inmigrantes alemanes y la influencia del reinado de Maximiliano de Habsburgo a mediados del siglo XIX, ayudaron a instaurar el arte de producir cerveza.

En 1845, el suizo Bernhard Bolgard, estableció en la Ciudad de México la primera cervecería de fermentación alta ” La Pila Seca”. La cebada que se producía en esta fábrica era obscura, elaborada a partir de malta de cebada mexicana secada al sol a la que se le añadía piloncillo.

En 1865, el suizo, Agustín Marendaz inaugura la Cervecería de Toluca y México, que posteriormente sería adquirida por la Cervecería Modelo en 1935.

En 1869 Emil Dercher, emigrante alsaciano, abrió la Cervecería La Cruz Blanca en la Ciudad de México.

Pero el industrial cervecero de este período fue Santiago Graf, quien en 1875 adquirió la Cervecería Toluca y México, fundada diez años antes por el suizo Agustín Marendaz.

Para 1879, la fabricación de cerveza ya ocupaba el lugar 17 en importancia entre las industrias de la capital.

A toda máquina

La apertura entre 1884 y 1885 de la línea ferroviaria que recorría la ruta entre El Paso, Texas y la Ciudad de México, permitió un acelerado de desarrollo de la industria cervecera, ya que permitió la importación de maquinaria y malta de Estados Unidos y la instalación de fábricas de hielo. El crecimiento del consumo de cerveza permitió que los empresarios pudieran costear sus fábricas cada vez más tecnificadas.

Pero el ferrocarril también forzó a los cerveceros mexicanos a competir contra las cervezas norteamericanas que tenían la capacidad de llegar masivamente a los mercados del interior del país.

En la última década del siglo XIX, proliferaron a nivel nacional modernas cervecerías con grandes inversiones de capital. Este período fue considerado el primer auge de la cerveza mexicana.

En 1889 Calixto Piazzini funda una la Cervecería Piazzini en Monterrey.

En 1890, Juan E. Ohrner, estableció la primera cervecería con un concepto empresarial en Guadalajara, la Cervecería Estrella.

En 1891 se fundó la primera cervecería industrial a gran escala en el país, la Cervecería Cuauhtémoc, en Monterrey, cuando Calixto Piazzini traspasa los derechos de su cervecería a Francisco Sada, Isaac Garza, José A. Muguerza, y el cervecero Joseph M Schnaider. En 1894, este grupo de empresarios adquirieron cuatro pequeñas cervecerías en Orizaba: la Santa Elena, La Mexicana, La Azteca y La Inglesa. En 1896 adquirieron la Cervecería de Sonora, y en 1900 la Cervecería del Pacífico.

En 1894 se funda la Cervecería Guillermo Hasse y Compañía en Orizaba, por Henry Manthey, William Hasse, Cuno Von Alten y Adolph Burhard, cuya producción inicial era de 15,000 barriles diarios. En 1896 el nombre de la compañía cambió a Cervecería Moctezuma.

El 7 de abril de 1899 se funda la Cervecería Yucateca en la ciudad de Mérida, a cargo de José María Ponce, la cual produjo las cervezas Cruz Roja, Estrella, Conejo y Mestiza, pero se consagró en el gusto de la región con sus cervezas Carta Clara y León.

Siglo XX

En 1901, los alemanes Jorge Claussen, Germán Evers, Emilio Philippi, César Boelken, Federico Marburg y Jacob Schuele fundan la Cervecería del Pacífico en Mazatlán, lanzando al mercado la cerveza Pacífico.

La prohibición en Estados Unidos durante la década de 1920 dio un fuerte impulso a la industria cervecera de México, ya que los norteamericanos se dirigían a los países fronterizos para adquirir y consumir alcohol.

Para 1918 ya había 36 fábricas de cerveza en México, y para 1925 la producción nacional era de alrededor de los 50 mil litros y empleaba a cerca de dos mil 500 personas. En cuanto a consumidores, se estimaba que sólo el siete por ciento de los hombres y el cinco por ciento de las mujeres entre los 15 y 80 años consumían cerveza en el país, los cuales representaban únicamente la décima parte de los bebedores de pulque.

En 1925,  un grupo de empresarios españoles creó la sociedad fundadora de la Cervecería Modelo en la Ciudad de México.

En 1956 Rodolfo y Víctor González fundan la Cervecería del Noroeste en Ciudad Obregón, Sonora.

En 1966 se funda la Cervecería de Torreón.

Consolidación

A mediados del siglo XX se inició un proceso de consolidación de la industria cervecera nacional, que tuvo como resultado que, de una treintena de cervecerías que existían por todo el país, se conformaran dos grandes grupos cerveceros.

En 1954, la Cervecería Modelo, adquiere la Cervecería Estrella y la Cervecería del Pacífico. En 1960 hace lo mismo con la Cervecería del Noroeste y en 1966 con la Cervecería de Torreón.

Por su parte, a principios de 1980, Grupo Femsa adquirió la Cervecería Cuauhtémoc, y en 1985 la Cervecería Moctezuma.

El adiós de la cerveza mexicana

El proceso de consolidación de la industria cervecera internacional que se inició a principios de los 90 alcanzó a los dos grandes grupos cerveceros mexicanos.

En 2010, la holandesa Heineken adquiere a Cervecería Cuauhtémoc-Moctezuma, lo que marcó el inicio de la internacionalización de marcas como Sol y Tecate, pero también la producción local de la marca Heineken y su expansión en el mercado nacional.

Por su parte, en 2012, la belga-brasileña AB InBev adquiere Grupo Modelo, lo que para muchos consumidores significó el adiós definitivo de las cervezas 100% mexicanas y la invasión de más marcas internacionales como Bud Light y Stella Artois.

Revolución cervecera mexicana… ¡hola cerveza artesanal!

Igual que en EEUU, emprendedores mexicanos deciden aventurarse a crear sus propias cervezas tomando como referencia los clásicos estilos europeos que los grandes grupos cerveceros no ofrecían debido a un consumidor acostumbrado a las cervezas Pilsner, y para el que estos estilos podían resultar muy ‘fuertes’, y por tanto no eran rentables para producción a gran escala.

En 1995, Gustavo González, considerado pionero de la cerveza artesanal en México, comienza a producir la cerveza Cosaco. Dos años después, en 1997, nace Beer Factory, cadena restaurantera en la CDMX que innova al fabricar su propia cerveza al interior de sus unidades. Más tarde, en 2004, el tapatío Jesús Briseño crea Cervecería Minerva, y en 2006, los primos Rodolfo y Jaime Andreu crean Cervecería Primus.

A partir de ese momento la cerveza artesanal empieza a conquistar paladares, y nuevos proyectos cerveceros surgen por todo el país a pesar del entorno tan adverso que todavía hoy enfrentan en materia de acceso a insumos, carga fiscal, y competencia económica.

Actualmente existen más de 600 cervecerías artesanales formalmente establecidas, pero existe otra cifra similar, o mayor, de productores caseros que buscan crear una nueva cultura cervecera basada en la calidad y variedad de sus productos, y cuyas marcas y etiquetas transmitan la cultura de todos los rincones del país.